LOS HITOS DEL ESPÍRITU SANTO
EN NUESTRA HISTORIA COMUNITARIA

1972

Un “hijo” de San Ignacio de Loyola se encuentra con la Renovación Carismática

En el momento en que la Renovación Carismática llega desde los Estados Unidos a Francia, Laurent Fabre, entonces seminarista jesuita que se encontraba en Lyon, es interperlado por la experiencia del poder del Espíritu Santo, a través de la vivencia de uno de sus compañeros americano que venía de Seatle. Laurent, acompañado por Bertrand Lepesant, también jesuita, deciden consagrar un fin de semana a la oración al Espíritu Santo en la montaña.

Invitan al joven americano, que se les une de manera providencial, acompañado por dos jóvenes más, Episcopalianos autoestopistas: Lewis Beaver, ‘Fray Elias’ y Mark Hoffman.

‘Fray. Moses’, era originalmente judio mesiánico. Estos últimos proponen que se rece por ellos, para poder recibir el Bautismo en el Espíritu Santo. Esta experiencia espiritual cambia completamente sus vidas. A su regreso, Laurent participa en un grupo de oración que da origen a la Renovación castimática católica en Lyon.

Un poco más tarde, un viaje a los Estados Unidos le hizo descubrir cómo el Espíritu Santo es esencial para todos y para toda la Iglesia; es la vida cristiana. Estas experiencias fundadoras unifican la llamada de Laurent y producen la semilla de un nuevo proyecto.

“El Espíritu Santo está a la altura de los desafíos de nuestro tiempo.”

1973

La primera fraternidad

En junio, durante un fin de semana de formación en Neuville-sur-Saône, Laurent Fabre,interpelado por el texto de los Hechos de los Apóstoles (2, 42), propone un encuentro a todos los que se sienten llamados a la vida comunitaria. Responden una decena de personas, entre ellos Jacqueline Coutellier.
Durante el retiro previo a su ordenación, el joven jesuita pone en manos de sus superiores y de la oración, este proyecto de vida comunitario mixto.
En octubre, siete célibes, hombres y mujeres, comienzan esta vida compartida en el 49 de la calle “Montée du Chemin Neuf”. Paso a paso, siempre a la escucha del Espíritu Santo, descubren la llamada a compartir y la sumisión fraterna, en una vida pautada por la oración, la acogida y el testimonio.

Hay que creer en los pequeños comienzos.”

1975

Tras un año de fundación, aparece la cruz

El 1 de febrero, Brigitte, la más joven de los siete primeros hermanos, fallece tras una dura lucha contra un cáncer de riñón. Para la comunidad ella es « el grano sembrado en tierra ».
El día de Pentecostés, toda la comunidad viaja a Roma y escucha al Papa Pablo VI afirmar que« la Renovación carismática es una suerte para la Iglesia». ¡Qué preciosa afirmación para una comunidad que está naciendo!
En agosto, comienza una nueva aventura: la pequeña comunidad compuesta por célibes organiza la primera sesión para familias en Aix-en-Provence.

En otoño se ponen en marcha las primeras propuestas de formacion, dando la posibilidad a familias y célibes de formarse para anunciar el Evangelio. Tras este recorrido, Pierre y Vivette Briaudet, es la primera pareja que entra en la comunidad.

“Célibes y parejas son las dos caras de la misma moneda de oro.”

1976

Comienza la aventura de la formación

La casa de la calle Montée du Chemin Neuf en Lyon acoge cada vez a más gente…¡hay que «empujar» los muros para agrandarla!
Buscando una casa, el padre Laurent Fabre recorre la región de Lyon. Una falta providencial de gasolina (en medio de una huelga de empleados de gasolineras) le permite conocer una persona que viene en su ayuda. Le invita a su casa y le habla de una propiedad familiar en los alrededores de Lyon. Es justo lo que la comunidad estaba buscando. La providencia, una vez más, esta vez gracias al donativo de una madre de familia, permite comprar esta casa.

Algunos miembros de la comunidad se instalan entonces en la casa de Pothières, para poder proponer formación bíblica, teológica y espiritual con inquietud ecuménica. Desde ese día, numerosos jóvenes, parejas y familias se benefician de esta formación para ser discípulos de Cristo al servicio de la Iglesia y del mundo.

“Espero lo inesperado de Dios.

1980

La locura de evangelizar

En julio, Pothières acoge la primera sesión « Caná » para las parejas y las familias: se trata del comienzo jubiloso de una misión que se expande rápidamente en Francia y en numerosos países. La gracia de Caná de estar en pareja « como un pobre delante de otro pobre » une a las parejas en todas las culturas.

Ese mismo año, las Hermanas de la Adoración invitan a la comunidad a instalarse con ellas en la calle Enrique IV en Lyon, para asegurar la animación de su residencia de estudiantes. Otro momento providencial, porque la casa del 49 no es suficiente para albergar a la cincuentena de jóvenes que participan en el grupo de oración. ¡Gracias a esto comienza la misión de jóvenes!

“Estar disponible para la misión.”

1982

Comprometerse completamente con la unidad de los Cristianos

Desde su origen en los Estados Unidos, la Renovación Carismática es ecuménica. Esta corriente de gracia que recibe la Iglesia es el fundamento de la vocación ecuménica de la comunidad desde sus inicios. Esta llamada a la unidad no deja de reforzarse y desplegarse continuamente.

Durante las asambleas de la “Carpa de la Unidad” y la de “Pentecostés en Europa” en 1982 en Estrasburgo, se tejieron fuertes lazos entre la Comunidad y las Iglesias que dieron lugar tras la Reforma, Evangélicos y Pentecostales. La llamada del Pastor Thomas Roberts de «dar nuestra vida por la Unidad de los Cristianos » es un momento fundador, así como la exhortación del P. Laurent Fabre: « ¡Europa, Europa, si no compartes, morirás ! ».
En 2014, Justin Welby, Primado de la Comunión Anglicana, llama a la Comunidad para compartir este carisma de unidad. Una fraternidad de Chemin Neuf se instala entonces en el Lambeth Palace (Londres) para compartir la vida comunitaria, rezar juntos y ayudar en la formación a los jóvenes reunidos por la Iglesia Anglicana.

“La división de los cristianos es el mayor obstáculo para la evangelización.”

1984

Una llamada más allá de las fronteras

En los años 80, el gusto de una misión más allá de cualquier frontera se instala en los corazones de los hermanos.
No obstante, el nuevo obispo de Nkayï en el Congo, antiguo compañero de estudio del Padre Laurent Fabre, intenta contactar por teléfono desde Roma con él, para hacerle una propuesta pastoral a la Comunidad. Como hacía diez años que no habían tenido noticias el uno del otro, Laurent Fabre, en ese mismo instante, también lo llama. ¡Qué precisión tan increíble del Espíritu Santo!
Algunos meses más tarde, el Consejo de la Comunidad envía a los primeros hermanos y hermanas de Misión al Congo, al servicio del dispensario de la Bouenza y de la construcción del Centro de Formación de Kimbaouka.

Primeros pasos de un nuevo camino hacia otros numerosos destinos.

“Nuestra comunión nos empuja hacia la misión”

1992

Consolidación de la Misión

De nuevo, la Providencia llama a la puerta de manera inesperada. El Padre Prior de la Abadía de Hautecombe pide a la Comunidad dos veces, aunque en vano, coger el relevo de la oración y la acogida de Hautecombe. Por tercera vez, el Padre Prior Michel, realiza una nueva tentativa por teléfono: “Estoy en el despacho del arzobispo de Chambéry que escucha nuestra conversación… antes de rechazar la propuesta por tercera vez, ¡venga a visitar la Abadía!”.
Fue al lugar con el intendente general de la comunidad, el Padre Laurent Fabre quedó deslumbrado por la belleza del lugar. Con el consejo de la Comunidad, se convenció de que ese lugar podría consagrarse a la formación de los jóvenes y al ecumenismo. Esta intuición se confirmó rápidamente: desde que la Comunidad se instaló allí, está llena de jóvenes…
Y este mismo año, con motivo de la fiesta de Pentecostés, los amigos desean poder compartir con la Comunidad las gracias de la fraternidad y del servicio. Esto suscita la creación de un nuevo cuerpo apostólico: la Comunión de Chemin Neuf.
Desde hace varios años, hermanos de la Comunidad, originarios de diferentes países, reciben la llamada al sacerdocio. Tras encuentros regulares del Consejo de la Comunidad con el arzobispo de Lyon, Monseñor Decoutray se muestra contento de erigir el Instituto de Chemin Neuf para los sacerdotes y los religiosos.

“¿Tenemos las raíces de nuestras ramas?”

1995

Primer capítulo internacional

La implantación de la Comunidad en los diferentes países la empuja a dejarse interperlar una vez más por el Espíritu Santo. Para dar voz a cada uno, cualquiera que sea el país, la Comunidad pone en marcha el primer Capítulo, que reúne a 72 delegados. En él se confirma principalmente el principio de la caja común y de la solidaridad financiera entre todas las fundaciones de la Comunidad y de sus elecciones ecuménicas. Se votan las Constituciones de la Comunidad por unanimidad.

Desde su origen al servicio de la Iglesia, la Comunidad responde a la llamada de la Diócesis de París para animar la parroquia de St Denys la Chapelle. Esta es la primera etapa de una bonita aventura que de extenderá a lo largo del tiempo: compartir la gracias de la fraternidad y de la misión con los parroquianos.

“Compartir multiplica.”

2000

Una red de oración y de formación

Año 2000… la comunidad es impulsada hacia un “todavía más”.

El paso hacia el siglo XXI, marcado por el desarrollo de internet, abre un nuevo campo de evangelización. Es, en ese momento cuando resuena en nosotros la visión del “monasterio invisible” del Padre Paul Couturier: ” Una multitud cada vez mayor de Cristianos de todas las confesiones que forman como una inmensa red rodeando la tierra…sumergidos en la oración de Cristo por la unidad”: Nace entonces Net for God, que ofrece, a través de documentales y encuentros, una red de oración, formación y evangelización.

Al mismo tiempo, el Instituto de Teología de Dombes junto a la Facultad de Teología de Lyon y a la Escuela de Filosofía de Chartres, junto al centro Sevres de París, ven la luz. Se establece una colaboración entre diferentes lugares de estudios enraizados en la llamada a la formación que ha recibido la Comunidad.

“En el tiempo propicio, actuaré con rapidez.”

2016

Llegar hasta el fondo de la fundación

Después de la época de la fundación, viene el de la transmisión. Pastor de la Comunidad durante 43 años, el Padre Laurent Fabre pasa el relevo. Los delegados del Capítulo eligen en una primera ronda al Padre François Michon como nuevo responsable, que acababa de llegar después de 10 años de misión en el Congo Kinshasa.

Ese mismo año, varios hermanos y hermanas fueron enviados al Monasterio Nuestra Señora del Atlas, en Tibhirine (Argelia), para asegurar una presencia de acogida, oración y fraternidad.

“Cuando San Ignacio avanzaba por un camino que no conocía, no iba delante del Espíritu Santo, sino que se dejaba conducir por Él, suavemente y con fortaleza.”

2017

Un nuevo Pentescostés

La Renovación Carismática celebra en Roma su 50 aniversario. El Papa Francisco otorga al evento una dimensión ecuménica invitando a personalidades de diferentes Iglesias. Esta visión de la “diversidad reconciliada” concuerda perfectamente con el anhelo de la Comunidad desde sus inicios.

Tres años más tarde, el Papa Francisco tiene un encuentro con el Padre François Michon en Roma, que exhorta a la Comunidad de Chemin Neuf a permanecer fiel a su llamada:
“Estar en camino es avanzar, no se trata de dar vueltas, […]. Existe el riesgo, pero una vida sin riesgo no es cristiana. Os animo a caminar en el discernimiento del Señor y en la obediencia a la Iglesia, la gran Iglesia en la que todos somos hermanos.”

“Dejad al Espíritu Santo marcar el camino !” Papa Francisco

2020

¡SÉ IGLESIA!

Desde hace 25 años al servicio de las parroquias, la misión toma siempre más amplitud. Llamada por una treintena de parroquias de diferentes países, la Comunidad tiene el deseo de vivir con los parroquianos una dinámica de vida fraterna, espiritual y misionera. Cada verano tiene lugar el festival “SÉ IGLESIA”, que reúne a las parroquias animadas por la Comunidad para ponerse a la escucha del Espíritu Santo y de la Iglesia.

La crisis sanitaria del Covid 19 golpea el mundo, afectando nuestras relaciones y nuestra manera de vivir. La Comunidad también sufre sus consecuencias y tiene que reinventarse para continuar evangelizando y compartiendo la gracia de la fraternidad, tanto al que está cerca,como al que está lejos. Las retransmisiones en VIVO de las misas, los oficios, las enseñanzas, los testimonios, los retiros en línea, etc… permiten ampliar la misión como nunca antes se había hecho.

¡VAYAMOS MÁS LEJOS !